
DOMUS
Niño Jesús
Madrid
DOMUS Niño Jesús
Decían que era una locura. La casa más fea del barrio, un piso sin alma, sin luz y sin futuro. Pero detrás de ese caos vimos algo distinto: estructura, posibilidades y una oportunidad clara de convertirlo en un hogar real. Aquí no bastaba con decorar. Había que replantearlo todo desde cero para que cada metro cuadrado tuviera sentido.
El proyecto fue una transformación profunda: abrir espacios, ganar luz natural, optimizar la distribución y elevar cada detalle técnico y estético. De un túnel oscuro a un recorrido fluido, de estancias sin uso a espacios diseñados para vivirlos, de sobrevivir en la cocina a disfrutarla como el centro de la casa. Materiales coherentes, decisiones precisas y una ejecución pensada para durar.
Hoy, lo que era invivible es el corazón de una vida. Un hogar luminoso, equilibrado y funcional donde cada estancia cumple su propósito y aporta bienestar. No es solo un cambio visual. Es otra forma de habitar el espacio.




















